La apuesta

Nacho Pastran: Bueno amigos, aquí estoy ne nuevo, ya hace rato que no nos oíamos. Espero que a partir de ahora y todos los domingos no se pierdan los cuentos de Nacho Pastrán, “Cuentos de mi tierra pinolera”. Hoy les traigo un cuentecito pa que se acuerden de nuestra tierra, pa que quieran cada dia más y para que no nos sintamos tristes. En Nicaragua hoy día, nos llaman por los enlaces de la Radio Cu cú de Costa Rica. Por qué vamos a sentirnos tristes si estamos todos juntos, ustedes, yo, El campeche, Chente Potosme y otros amigos que ya van a ir conociendo a lo largo de etos cuentos. El cuento de hoy es algo que pasó alla en Chontales, en un pueblito olvidado en lo más profundo de las montañas. Al pueblito lo vamos a llamar “Chaguital”.

Un dia al chaguital llegó a vivir un gringo, un gringo altote, gordo y panzón, chele, !qué digo chele!, era rojo. Todo colorado, si hasta parecía que no tenía piel, parecía que si uno lo tocaba se llenaba de sangre de tan rojo que era.

El gringo se pasaba las horas debajo de unos palos de mango que había en el patio de su casa, huyendo del calor en una silla de cuero de vaqueta y con un enorme pichel de limonada. Sudaba como que le habían echado un balde de agua, siempre estaba empapado y cansado. Bueno, resulta que Chente y Casimiro, dos cipotes… que digo cipotes, dos hombres, ya eran hombres puest tenían veinte y pico de años cada uno, ninguno trabajaba, eran vagos reconocidos en el pueblo que siempre estaban tratando de estafar a quien se les pusiera de frente. El gringo era carne de vaca para ellos y no despreciaron semejante oprtunidad, oigamos pues.

Casimiro: ¡ Aquí esta la macolla piiiipe!, este gringo nos va a dar para los tragos. Ya hace más de cuatro horas que no me hecho un guaspirolazo, si hasta que tiemblo. Mirame, tenemos que hacer algo rápido. ¿A vos no se te ocurre nada chentéé?

Chente: Pero ese gringo no habla español, como jodido le vamos a decir que nos preste riales?

Casimiro: Y quién le va a prestar riales?, pareces baboso, se trata de ofrecerle nuestros servicios profesionales, nuestra experiencia.

Chente: Experiencia de qué? Si nosotros no sabemos hacer nada, nisiquiera sabemos ni leer ni escribir. Taj loco vos, lo que querej es que nos hechen presos no jodaj.

Casimiro: Pasarán más de mil años Chentéé, y vos nunca te vas a avivar. Que no ves que a ese gringo nosotros le podemos sacar unos chambulines. Mirá lo que vamos a hacer…

Narra Nacho Pastran(Moralimpia): Y no es cuestión amigos, aquel par de bandidazos se fueron hasta donde estaba el gringo, se cruzaron el cerco de alambre de púas sarroso del cerco y como un par de angelitos se arrimaron donde el gringo y le dijeron…

Casimiro: Buenas le de dios mister, venimos a proponerle un negocio, queremos que usted nos de trabajo a mi amigo Chente y a yo.

Gringo: ¡ Oh my god ¡ que ser esto? Y ustedes que querer aquí? Yo no necesito a nadie, yo no estar buscando trabajadores, no necesitar de uds., por favor dejarme solo, yo solo querer descansar.

Chente: Ej que veya mister, Casimiro y yo somos así como quien dice, caritativos, nosotros siempre ayudamos a las personas que están en dificultades. Me imagino que usted necesita alguien que le haga sus mandados, que le jale el agua del pozo, que le raje la leña que vaya al pueblo a recogerle las cartas que le mandan de la yunai. Entonces nosotros habiamos pensado que si usted nos contrtaba, nosotros podemos encargarnos de todo eso para que usted se quede tranquilito aquí debajo de su palo de mango, tomandose su fresquito.

Casimiro: Así es mister, Chente tiene razún, nosotros solo queremos que usted no se moleste en nada, nosotros nos encargamos de todo; que me dice mister, le parece la idea?

Gringo: ¡oh ¡ ¡oh ¡ ¡oh ¡ no ser mala idea, después de todo no ser mala idea. Mi estar muy cansado, ya estar viejo y gordo y mi cansar mucho cuando ir al pueblo por comprar cosas que necesitar para el casa. Y cuánto querer por trabajar?

Nacho Patran: Los dos bandidos se quedaron viendo con mirada maliciosa, y Casimiro que era más jugado que el pobre Chente se adelanto a hablar y le dijo:

Casimiro: (Carraspeando), ejte, umju, puej, antes que nada, como es que se lama usted?

Gringo: Mi llamarse Richard, Richard Mathiews, pero ustedes indios poder decirme Ricky, ser más fácil para ustedes.

Casimiro: A ta güeno, entonces mister Ricky, nosotros solo queremos que nos pague $300.00 a cada uno.

(Golpe musical)

Nacho Pastran: Estar loco indio para rajada? Mi no estar inválido, y aunque estar inválido mi no pagar $300.00 dólares.

Chente: (Pensando) Chofiro, este jodido caballo si que ya metió las patas, (al gringo) Ejete mister, y así por en caso cuanto nos podría pagar asté?

Gringo: Mi pagar $50.00 al mes a cada uno si….

Casimiro: (Interrumpe) cincuenta queeee? El que está loco es usted…

Chente: (a Casimiro) Callate rejodido, no la sigas embarrando, que no ves que $50.00 son un chimo de riales en cordobaj?

Casimiro: (Recapacita) Pensandolo bien Mister Ricky, ajté tiene razón, y después de todo; para que queremos nosotros tantos reales, si nosotros lo hacemos más bien para ayudarle a usted. Está bien mister, lo que usted diga. Entonces si quiere nos puede hacer un adelanto de $20.00 a cada uno y el lunes volvemos para empezar.

Gringo: (Riendose) Mejor reirme para no disparales par de brutos, que creer? Que yo ser estupido? No, no, no, mi no dar ni un centavo por adelantado, mi pagar cuando cumplir un mes. Y no empezar el lunes, empezar ahora mismo, en este momento.

Chente: Ora si la regaste Casimiro, y vos que pensabas que con el adelanto nos ibamos a ir a hartar guaro y ya no ibamos a regresar donde el gringo. ¡ Que metida de pata! Si te lo dije yo, estos americanos no se pueden joder así tan facil.

Casimiro: Y ahora que hacemos?, si le decimos que no, perde4mos la oportunidad de ganarnos estos centavitos, pero es que un mes está muy largo. Y si le decimos que sí entonces tenemos que trabajar si no no nos paga.

Chente: Bueno, el ya aceptó, ahora hagamos como que trabajamos y no hacemos nada, si de todos modos ni cuenta se va a dar. Ya no nos puede correr porque si nos corre nos tiene que pagar y si no nos quiere pagar lo denunciamos en el ministerio del trabajo, allí lo obligan a que nos pague sin que hagamos nada, así es la ley papito. Aceptemos Casimiro, vas a ver como lo vamos a balurdear a este gringo colorado.

Nacho Pastran: Dicho y hecho amigos, aquel día aquellos dos vagos comenzaron a trabajar. Lo que ellos no tomaron en cuenta es que un gringo es un gringo. Según ellos iban a burlarse de el, a estafarlo, pero no contaron con la viveza de Mr. Ricky, que de baboso no tenia nada y esto fue lo que sucedió, escuchen….

Gringo: Bueno, bueno, por empezar, mi necesito…

Casimiro: Mister, no se dice mi necesito, se dice yo necesito. (susurrando a Casimiro) ¡ Queee gringo más caballo! Si ni hablar sabe. A este si que lo vamos a joder bien fácil.

Gringo: Indio, indio, indio, jincho bruto pata rajada. Mi querer que esta ser la primera y última vez que usted corrigiendo mi forma de hablar. Como castigo, cada vez que ustedes cometer una falta, mi castigar con una multa de un dólar, y esta ser tu primera falta, entendido? Okay?

Chente: A la chófiro, ya se arrechó el gringo, no jodaj, eso de las multaj esta feyo, yo mejor no lo corrijo, ay que hable a como a el le de la gana, porta a mi. (Riéndose) je, je, je… ya perdistes un dólar de tu salario Casimiró, torcido vos, quien te manda andar dandotelas de profesor.

Casimiro: Ve Chenté, no te estés burlando de mi, acordate que al mejor mico se le cae el zapote. Hoy por mi, mañana por ti. Cuando te pase a vos yo me voy a reyir de voj tambien jodido, calmate, calmate, no me provoquej que no no me cayó en gracia esa vara del dólar menos. Y yo que ya habilla hecho calculos con esos rielaj,

Gringo: Manos a la obra, manos a la obra, a trabajar. Casimiro, por favor, tu sacar bacinilla debajo de mi cama, hace tres dia que no la saco porque mi doler espalda.

Casimiro: Que saque quéeeee? No joda, vaya que le saque la bacinilla su abuela, lo que soy yo no estoy sacando esa chanchada.

Gringo: Eso ser otra falta, ser una falta de respeto por su jefe, otro dollar menos. Ya llevar dos dolares. Mi apuntar, mi apuntar.

Nacho Pastrán: Y nuera cuento, el gringo le iba rebajando un dólar por cada cosa mala que hacían o que desobedecían. Los dos vivianes, que se las daban de vivos, al cabo de 12 días de trabajar con el gringo ya llevaban de multa como 18 dólares uno y como 23 el otro.

Gringo: Chento, Chento Potosme, venir, venir rápido. Necesito que usted sacar estos barros que tener en la cara. Tengo tres barros que tienen mucha pus y me estar doliendo.

Chente: (Pensando) Me dice Chento este gringo cara de Icaco, pero si lo corrijo pierdo otro dólar, ¡Que babosada!, y que AAaasco, este chancho chele quiere que le saque esos barros asquerosos que anda en la naríz y en la frente, waaaacala. Diosmiyito mi lindo, a quiora nos fuimos a meter con este mastodonte colorado. Es capaz que si no le saco los barros me quita un dólar por cada barro, y son tres volcanes enormes. Ayudame Santo Domingo, como me deshago de este gringo?

Gringo: Chento, perder tiempo ser tambien motivo de multa, asi que apurar con los barros indio jodido.

Nacho Pastrán: Casimiro hasta que se retorcía de la risa detrás del escusado viendo a Chente como le sacaba los barros al gringo. Chente se dio cuenta de la burla de Casimiro pero se hizo el disimulado pues los pleitos entre ellos tambien eran motivo de multa y así amogos, ni modo, chente con toda la gana de vomitar le sacó aquellos barros al gringo. Y lo peor de todo fue que el ultimo barro, el mas grande de todos, le pringó la cara a Chente cuando se lo apretó.
Gringo: (viéndose al espejo) Mucho bueno, mucho bueno. Así gustar. Dónde estar Casimiro?

Casimiro: Aquí estoy mister, para que soy bueno?

Gringo: Necesito cortar uñas de las patas. Tu conseguir corta uñas y cortar uñas de mis patas.

Casimiro: ¡Queeeeee! Está loco usted mister? Yo no soy Chente, conmigo no cuente para esa vara. Vaya a ver quien le hace ese favor, lo que soy yo ni muerto, ni que me pague cien dólares se las corto.

Gringo: ¡oh! ¡oh! ¡oh! Ser falta muy grave, muuuuy grave. Esto merecer multa de cinco dólares

Nacho Pastran: (Riédose) Ya llevaban 25 días de trabajo, bien trabajados. El gringo Ricky les había sacado el unto como nunca en la vida se los habían sacada a aquel par de vagos. Estaban cansados y sobre todo se sentían humillados y explotados. Llevaban tantas multas que no sabían si a fin de mes más bien le iban a quedar debiendo al gringo. Cuando el gringo se durmió, los dos se pusieron de acuerdo en hacer algo para parar esa injusticia y esto fue lo que hablaron mientra el gringo roncaba…

(Ronquidos fuertes de fondo)

Chente: Que agüvazón maje, yo ya no aguanto, trabajamos como caballo y al final creyo que ni vamos a agarrar nada. (Acusando) Vos tenes la culpa

Casimiro: Que yo queeee? ¡rejodidó!

Chente: (Acusativo) Lo que oiste jodido, que vos tenes la culpa, vos fuiste el de la idea de que trabajaramos con este gringo rejodido, criminal, inhumano, explotador, Síiii papito, vos tenés la culpa.

Casimiro: A ta güeno, agora yo tengo la culpa no jodaj voj, y si nos hubiera ido bien? Ya veo como sos vos, como el gringo malnacido salió pero que nazi la culpa es mía, pero si hubiera sido un gringo tuanis, que nos tratara bien, que nos pagara y hasta nos dejara hacer vales, ahí si no fuera mi culpa. ¡ Que bonito! ¡ Que clase de amigo tengo yo. No más esto me faltaba.

Chente: Y sabés que es lo peor Casimiró, que desde que trabajamos con este bodoque ya ni tiempo nos ha quedado para hecharnos un trago. Hasta que siento la garganta reseca y a veces se me hace agua la boca pensando en los tragos que sirven donde la Chila Bonilla.

Casimiro: ¡ Callate rejodido! Calláte, (Escupe) Yo hasta sueño con un traguito, aunque sea así chiquititito. Un cususazo con boquita de jocote tierno, ¡Que riiiiico!

Chente: Sabés una cosa Cisimiró? Yo he estado pensando que vos y yo somos un par de pendejos.

Casimiro: Pendejo serás vos, no jodás. Lo que soy yo, apenas termine este mes agarro lo que seya que el gringo me dé y me voy a jalar sacos al mercado. Prefiero eso antes que seguir con este chancho chele.

Chente: (intrigante) Peraaaate pipe, perate. No te desesperés broooother. Vos sabes que todo mundo en esta vida tiene su lado flaco. Nosotros tenemos que averiguar cual es el lado flaco de este gringo, alguno debe tener.

Casimiro: Ja, lado flaco? Lado flaco decís, vos si que estás volado. Si hasta parece que va a rodar este cerdo colorado, oyilo, oyilo como ronca este yanque gordinflón.

Chente: Vos si que sos caballo, si no te salieron cascos es porque no te dieron suficiente leche cuando eras chiquito. Y por que le decís yanque, es yanque o es gringo?

Casimiro: Y qué voy a saber yo, porta mi lo que seya esta bola de grasa norteamericana.

Chenete: Oyime entonces Casimiro, lo que yo creo es que nosostros tenemos que encontrar una forma para que el gringo nos devuelva todo los riales que nos ha robado en multas. Si yo ya creyo que hasta le debo.

Casimiro: Tenés razón Chente, tenés razón. Pero como le hacemos?

Chente: Oyime. A este gringo nosotros nunca lo hemos visto beber guaro, cierto o falso?

Casimiro: Cierto, cierto

(Ronquidos fuertes de fondo)

Chente: Oyilo como ronca el desgraciado, si parece olla de nacatamales. Bueno, lo que tenemos que hacer es emborracharlo y hacerlo que firme un papel en el que noc perdona las multas y además nos dá unos chambulines extra como agradecimiento por nuestro buen trabajo, que te parece?

Casimiro: Estas loco vos jodido, si el gringo to bebe no somos nosotros loo que lo vamos a hacer beber. Ni modo que lo agarremos como a los chanchos, a la fuerza y que le metamos el guaro en las tapas con un embudo.

Chente: ¡ Que falta de fé, que falta de imaginación la tuya Casimiró! No se trata de obligarlo. Dejame ami, dejame a mi que yo me encargo.

Casimiro: Que babosada, en que estará pensando este rejodido? (A Chente) Oyime vos, y so lo intoxicamos y nos meten a la cárcel?

Chente: Vos si que sos ave de mal agüero, no tenés cabeza más que para el sombrero, mirá, mirá lo que voy a hacer….

Chente: (Al gringo) Eejem, Eh… ejteee…, mister, digame una cosa; alguna vez usted se ha hechado sus traguitos?

Gringo: Jo, jo, jo, Ser la primera vez que mi reirme con ganas. ¡Claro! Claro que mi beber tragos, mi gustar mucho el brandy, la champaña, un buen escocés, quéeee rico, oh yea, que rico.

Casimiro: Yo creyo que te entendió mal, ejte jodido esta hablando de otra cosa.

Chente: No seas cabayo, claro que me entendió. Que no ves que eso que el dice es guaro, solo que es guaro del bueno, del caro, del que nosotros solo conocemos de nombre. Pero mejor, eso quiere decir que no está acostumbrado a la cusuza, y eso nos conviene. (Al gringo), veya mister, es que Casimiro y yo queremos hacerle una propuesta.

Gringo: Una propuesta?, que ser eso?

Casimiro: Un trato mister, un trato.

Gringo: Trato? Que clase de trato?

Chente: Veya mister, aste los ha estado multando por todo lo malo que hacemos, es cierto o no es cierto?

Gringo: Oh yea, ser mucho verdá

Chente: Pues veya mister, nosotros, aquí entre nos; Casimiro y yo hemos pensado que después de todo, nosotros estamos muy agradecidos con usted. Si no hubiera sido por usted, nosotros estuvieramos sin empleo, sin nadie que nos tome en cuenta, (sollozando), desamparados, tristes en este mundo cruel, si asté es como un padre para nosotros.

Casimiro: (Para si mismo) Y ahora que estará tramando este loco? A yo no voy a ir a la cárcel por este maje. La última vez que este loco inventó una babosada casi nos fusila el sargento Camacho.

Gringo: (apesarado) Calma hombre, calma. Mi solo querer ayudar a ustedes porque ustedes haber venido a pedirme trabajo. Pero, cual ser el trato? Usted decirme que querer hacer un trato.

Chente: Veya mister, a Casimiro y a yo los gusta echarnos unos gusapirolazos de vez en cuando y hasta la fecha no hay un solo jodido en este pueblo que nos gane. Asi como quien dice somo campeones. Nosotros queremos hacer una apuesta con usted. Vamos a comprar guaro onde la Chila Bonilla, ella vende guaro de contrabando, o seya cusuza.

Casimiro: (Interrumpe) Si asté los gana bebiendo, nosotros perdemos lo que nos falta de sueldo, si es que algo nos queda, porque usted ya creo que nos a quitado todo, pero si nosotros ganamos asté nos dan nuestro suelo completo, que le parece?

Chente: (A Casimiro) Maje, vos si que sos dioportunista, la ideya fue milla y no me dejaste ni explicarle al gringo, pero güeno, mister, en resumen eso es el trato que le proponemos….

Nacho Pastrán: El gringo se quedó pensando, no le pareció tan mala la idea, después de todo el llevaba una vida muy aburrida, sin hacer nada. Siempre lo mismo, tirado en una hamaca rascandose la panza y nada de diversión. Se limpió un gargajo que tenía atravezado en el gaznate, lo escupió, se agarró la barbilla con la mano derecha como pensativo y les dijo…

Gringo: No ser mala idea, no ser mala. Pero yo también creo que para que este competencia ser más justa, debemos hacer lo siguiente: Ponemos una ,esa debajo de este palo de mango, ustedes traer guaro de esa casuza que ustedes decir, pero yo traer guaro del que mi tomar, es decir, scotch whisky, y cognac. Entonces ustedes tomar de mi guaro y yo tomar del guaro de ustedes, como parecer el trato?

Casimiro: Por supuesto mister, por supuesto, me canso ganso, aceptamos, verdad que si Chente?

Chente: Me extraña araña que siendo araña no coma pinol, pa luego es tarde, usted manda mister, a que horas le parece que empecemos?

Gringo: Idea mi gustar mucho, yo creer que podemos empesar ahora mismo.

Nacho Pastrán: Asi se hace un trato, los mejores tratos son los que no se dejan para otro día. De una vez Chente y Casimiro se fueron a la cocina del gringo y trajeron una mesita americana que el gringo tenía. Una mesita a la que se le podían doblar las patas para cargarla. La pusieron debajo del frondoso palo de mango que daba una sombra deliciosa. Sería como la una de la tarde y hacía un sol bien fuerte, pero la sombra de aquel mango era como estar en aire acondicionado.

Ni corto ni perezoso aquellos dos bandidos se fueron donde la Chila Bonilla, la que lógicamente no les quería fiar el guaro por la fama de vagos y mala paga que eran. Entre los dos le debían como 900 córdobas a la pobre Chila. Pero lo que es el vicio y la vagancia, le rogaron a la mujer después de explicarle lo que iban a hacer y al final la mujer les dio un galón de guaro. Se los sirvió en un galón de vidrio, de aquellos en que antes vendían el aceite Corona.

Los otros amigos del pueblo cuando se dieron cuenta se fueron a presenciar aquella competencia y no me lo van a creer, aquel patio se llenó de gente y hasta hicieron apuestas para ver quien se doblaba primero.

Se emocionaron tanto que hasta llevaron mangos verdes con sal, jocotes, y la Chila Bonilla hasta mató una gallina para hacerla adobada y que les sirviera de boca. Al rato empezaron con la bebedera.

Chente: (medio borracho), esto si es como sacarse la lotería, además de beber guaro del bueno, del fino, del caro, vamos a ganar y vamos a tener plata (A la Chila) oiste Chilá, te vamos a pagar hasta el último centavo.

Casimiro: (Gritando bolo) ¡ Viva el guaro jodido !, quien dijo miedo, (Al gringo), veya mister, usted no sabe con quien se metió, a usted se lo llevó la trampa, yo creyo que usted se va a arrepentir de haber hecho esta apuesta con nosotros.

Nacho Pastrán: Del dicho al hecho hay mucho trecho, mientras ellos ya estaban bien encalichados, el gringo se tomaba la cusuza como si fuera agua, ni mente les ponía. Si hasta parecía que le gustaba aquel guarón que para el era como beber agua. Las apuestas estaban en lo fino y hasta la Chila Bonilla había apostado una semana de guaro gratis con Remigio el zapatero remendón del pueblo. Remigio se reiba en sus adentros y la Chila Bonilla retorcilla los ojos como chivo horcado de ver a aquellos inútiles que ya solo hablaban pendejas y ni se les entendía lo que decían.

Chila Bonilla: (Enojada) Si este par de inbéciles me hacen perder, juro que los pongo a barrer la cantina y rajar leña por lo menos un mes. ¡ Desgraciados! Si ni para beber guaro sirven…

Gringo: Oh, oh, oh, la vida ser linda, mi disfrutar mucho la vida y el guaro de ste pueblo ser delicioso delicioso.

Nacho Pastran: Este fue el final de la apuesta, el gringo quedó como si nada, todavía preguntó si alguien quería reemplazar a los muchachos para continuar con el. Van a creer amigós. Ellos pensaron que le iban a ganar solo porque nunca lo habían visto beber, pero no hay que confundirse. Mientras no se conoce bien a una persona uno no debe andar haciendo suposiciones pues le puede salir el tiro por la culata. Chente y Casimiro no solo perdieron la apuesta, sino que trabajaron un mes de gratis y para pior, tuvieron que trabajar un mes mas de gratis donde la Chila Bonilla, lavando las vomitadas de los bolos, limpiando ceniceros, lavando escusados y para que les cuento. No quedaron convidados a hacer apuestas. Bueno hay los esperamos el otro domingo para llevarles otro cuento de mi tierra pinolera, eso es todo amigos, eso es todo.
Sarah Espinoza Sequeira


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