Chente en Costa Rica

Narra Nacho Pastrán (Moralimpia): Que tal amigos? Un saludo muy especial para los hermanos costarricenses y de otras nacionalidades que nos escuchan. El cuento de hoy trata de cuando ya Chente se había traído a la Camila para Costa Rica. Se vinieron con los cipotes y se lograron acomodar en la casa de un hermano de la Camila que se había ido de Costa Rica para la yunai con los patrones.

No les voy a decir en qué lugar de Pavas viven para que no vayan a buscarlos. Algún vecino que oiga este cuento se va a dar cuenta quienes son Chente y la Camila, porque a lo mejor y los tienen de vecinos. Pero mejor oigamos el cuento...

Chente: Que pendejada la mía Camila, ya hace tres meses que nos venimos y yo no me acostumbro a este país.

Camila: Vieras que yo tampoco, pero qué le vamos a hacer? Además, Felipe mi hermano nos pidió que nos viniéramos para cuidarle la casa y era muy feo decirle que nó.

Chente: Y es que la cavanga me está matando. Vieras que feo que siento aquí adentro en el
pecho. Siento como si vos te me hubiéras ido con otro hombre y me hubieras dejado.

Camila: Ya vas con tus babosadas Chenté, nada tiene que ver una cosa con la otra.

Chente: No me malinterpretés cucuruchita, lo que quiero decir es que me hace falta la tierra, el arroz, los frijoles, el maíz . Es más, te voy a decir otra cosa, fijate que hasta el escusado de pom pom me hace falta. No me hayo pupusiar en esos chunches de china. Vos no tenés cavanga?

Camila: Pues sí pero que voy a hacer? Nada gano con estar lamentandome. Es mejor ponerse a hacer algo. Fijate que se me ocurrió hacer melcochas nicas. Es que ví las melcochas que venden aquí, si son una mirringuiiiita. Ya hice cuentas y se le gana un montón.

Chente: Las de azúcar son más ricas que las de dulce, verdad?

Camila: !Claro! yo las hago de sabores, con mantequilla para que queden más ricas, otras con rodamina y vieran como se venden, hoy nos ganamos suficiente para seguir con el negocio.

Chente: Y como jodido hacés para venderlas Camilá?

Camila: Idiay, el que no abre la boca se lo lleva el Diablo, yo ya me hice amiga de toda la gente aquí en Pavas. Estoy entregando melcochas en tres pulperías, por el mo-meeen-to, y además, Carlitos sale a vender a la terminal de los buses y en las paradas. Ni dilata, ahí nomás está de regreso.

Chente: Coooomo? Como dijiste Camilá, que estás mandando al chavalo a vender? Que no ves que eso es muy peligroso?

Camila: Peligroso por qué? Vosos solo sos miedos. Para venirte a Costa Rica solo eras peros, y ahora que ya estamos aquí no me dejás que haga nada? Ve vos, allí estas aburrido muriéndote de cavanga. Con cavanga no se come papito, hay que hacer algo.

Narra Nacho Pastrán (Moralimpia): Asi era la cosa amigós, la Camila era mujer dispuesta al camino. Ya se había hecho amiga de todos sus vecinos de Pavas. Hasta ya tenía cliente en tres pulperías para vender sus melcochas nicaragüenses. Y es que la melcocha nica es cosa rica, grande, con buen sabor.

Chente siempre era precabido, le gustaba medir bien las cosas. Sea como sea, en este momento La Camila estaba aportando reales para el hogar y chente con cavanga o sin cavanga estaba comiendo bien. Bueno cominedo comida nica, no se habían adaptado a la comida costarricense. Todos los días comían arroz y frijoles con plátano cocido y su buen tuco de queso seco.

Un pulpero de Pavas, inteligente el hombre, viendo que en Pavas habían muchos nicaragüenses viviendo, se traía del Mercado un enorme pedazo de queso seco, que aquí le dicen Bagaces, y claro, lo vendía como pan caliente entre los nicas del barrio.

Por otro lado la Camila era buena cocinera, hacía sopa de queso, guiso de pipián, hasta guiso de chilotes les hacía para que no extrañaran la comida nica. Pero la Camila tenía buena visión para los negocios y un día le dijo a Chente...

Camila: Chenté, la venta de las melcochas está bien buena, nos está dando para comer y con eso estoy pagando el agua y la luz. Vos sabés que casa no pagamos porque es de Felipe. Pero...

Chente: Pero qué Camilá?

Camila: Pero yo estaba pensando que solo melcochas no voy a estar vendiendo toda la vida. Eso que hacés vos en la emisora de radio con el Rinconcito Nicaragüense es más que todo pura devoción y amor a la radio. Que decís vos si hago nacatamales para vender?

Chente: Estás loca vos mujer? Y dónde jodido vamos a coger reales para hacer nacatamales? Ya esas son palabaras mayores. Que el chancho, que la manteca, que el maíz para la masa, papas, hierba buena, chiltoma, cebolla, ajo, tomates, hasta arroz lleva. No jodas, eso es un chiimbo de reales. Solo que me saque la lotería.

Camila: No seas pesimista Cheeeeénte. Yo he recogido mis boyitos con lo de las melcochas. Mirá lo que estoy pensando. Ya dejá de ir a la emisora a hacer ese programa, eso solo pérdida nos deja. Solo gastando en pasajes como si tuviéramos para eso.

Chente: Un momentito, un momentito, al suave que vamos de bajadita. Con eso no te metas vos. Ese es problema mío. Yo me debo a mi público oyente, yo lo respeto, yo lo quiero a mi público. La gente me sintoniza todos los días y hasta llama a la emisora para reportar sintonía. Vos empezastes con tus melcochas y aunque no me pareció pero te dejé que siguieras. Ay dejame a mi que haga mi programa.

Camila: Entonces dejame que haga los nacatamales para vender. Si solo es Sábado y domingo. Yo ya le pregunté a todos los nicas que viven aquí y todos me dijeron que si hago los nacatamales ellos me compran.

Chente: (Impaciente) Pero de dónde jodido vamos a sacar los reales para comprar los materiales?. Vos sabés que los nacatamales llevan muchas cosas. Y si no los vendés?

Camila: Que sí, si se van a vender. Ay dejame eso a mí, yo me encargo.

Chente: Yo me encargo, yo me encargo, y sí, pero de dónde vamos a coger los reales.?

Camila: De eso te quería hablar. Don Apolinar Matute es el dueño de la pulpería de la esquina, la que tiene el rótulo grande de Sal Andrews.

Chente: Ya sé, ya lo conozco, el que tiene el diente de oro verdad?


Camila: Ese mero, ese don es nica, es de Matagalpa. Don Apolinar ya tiene 15 años de vivir en Costa Rica, el empezó acarreando sacos en el mercado y ya ves que a puro esfuerzo ahora tiene su pulpería. Querer es poder. El dice que el me presta cincuenta mil colones...

Chente: (Escandalizado) ¡ Cincuenta mil ¡ Vos si que estas chiflada, yo a eso no me meto. No mamita. Si no podemos pagar vamos a tener que darle la casa de tu hermano y después que hacemos?.

Camila: Vés? Vés? Vés? Lo dije yo que me ibas a salir con una de esas. El señor se está ofreciendo de buena voluntad, el solo quiere ayudarnos.

Chente: Ayudarnos? y a cuenta de qué? es familia tuya ese viejo?

Camila: No niiiiño. No me va a cobrar intereses y además ya me encargó 30 nacatamales para la venta en la pulpería. Hasta me dijo:

Don Apolinar: De los 30 nacatamales que me traigás, aquí en la casa nos vamos a comer como seis. Y es que dice mi esposa que aquí en Costa Rica no en cualquier parte se consiguen nacatamales. Tené fé Camila, se van a ir como pan caliente. Yo sé lo que te estoy diciendo. Esta pulpería es la más concurrida de Pavas, aquí viene todo mundo a comprar y se va a regar la bola como reguero de pólvora ya vas a ver.

Chente: (Malicioso) Camilá, y no será que ese viejo quiere algo con vos?

Camila: Ay nó, si no es una cosa es otra. A vos no se te haya el acomodo Chenté.

Chente: Es que me parece medio raro que ese viejo todo te lo esté poniendo tan fácil, tan amable, tan buena gente. Pueees, no sé Camilá. Vos que decis?

Camila: Y yo que voy a decir, por mi ya estuviera amarrando nacatamnales. Decidite niiiño.

Chente: Ta güeno, dale pues Camilá.

Narra Nacho Pastrán (Moralimpia): Ni corta ni peresoza salió como una bala la Camila a decirle a Don Apolinar que si, que iba a necesitar la plata y..

Don Apolinar: Te lo dije Camilá. Chente tenía que aceptar. Mirá, no tiene trabajo fijo, eso del programa de Radio más bien es pérdida, yo no sé ni por qué jodido sigue con eso.

Camila: Es que a él le encanta la radio, y además dice que es la mejor forma de llegarle a los nicaragüenses y aconsejarlos.

Don Apolinar: ¡Uhhmm! no sé Camilá, para mí que Chente mejor hubiera sido cura, yo le veo así como con vocación de pastor evangélico más bien. El dará consejos, pero vos y tus chavalos no van a comer consejos. Y la gente podrá oir los consejos pero nadie le va a dar ni un banano para que coma. Por lo menos no es borracho el hombre, ni mujeriégo como el tal Casimiro Maradiaga, ese jodido si es un vagazo de porra.

Yo conocí a Casimiro allá en unas fiestas patronales de Acoyapa, en un mes de enero si mal no recuerdo. Si ese jodido parecía como si se quería hartar todo el guaro del pueblo. Es un barril sin fondo. Yo no sé dónde le cabe tanto guaro.

Camila: Ay si. Gracias a Diós que no se vino para Costa Rica

Don Apolinar: Pues te cuento, Chente me contó el otro día que el tal Casimiro le mandó un mensaje por la Radio Cucú, que se quería venir para Costa Rica, que le avisara si se podía venir. Supongo que para venirse a vivir con estedes.

Camila: Ni quiera Diós, Casimiro y chente juntos es terrible.

Don Apolinar: Pues ponete viva, oí el enlace de Radio Cucú con Nicaragua, lo pasan todos los días de Lunes a Viernes de 11:30 de la mañana a 12:00 del medio día y los Jueves además pasan una hora entera de enlace desde las seis hasta las siete de la noche. Ya me acuerdo, fue un jueves en la noche que yo lo escuché.

Camila: Y como dijo?

Don Apolinar: Con estos oidos que se los van a comer los gusanos. Mirá, en este radio viejo que tengo aquí con esta antena de alambre. Recuerdo que esa noche no habían cliente comprando, a esa hora todo mundo está pegado con la Cucú oyendo el enlace. Enlace le dicen aquí, allá en Nicaragua le dicen “En cadena” te acordás?

Camila: Es cierto, allá le dicen “En cadena”

Don Apolinar: Pués a como te decía, en este radio viejo tenía yo sintonizada la Cucú escuchando el enlace cuando, cual es mi sorpresa que oigo.

Casimiro: (Con eco) Para enviar un aviso a Nicaragua?

Locutora: Adelante señor está al aire, lo están escuchando en Costa Rica.

Casimiro: (Con eco) Este es un aviso hasta en Pavas en Costa Rica. Al Sr. Chente Potosme, que por favor avise si hay oportunidad de trabajo para mí. Que me quiero ir para Costa Rica, que por favor me avise lo más pronto posible, este mensaje es de parte de su amigo Casimiro Maradiaga. Me lo puede repetir dos veces por favor?

Locutora: (Con eco) Usted está al aire, repítalo usted mismo.

Camila: Y Chente le contestó?

Don Apolinar: Ay nomasito, si no pasaron ni cinco minutos cuando tu a-do-ra-do espooooóso le estaba contestando que ni la pensara dos veces, que alistara sus papeles y que se viniera. Eso sí, le dijo que no se viniera escondido, que sacara su pasaporte.

Camila: !Que bárbaro Chente, y a mi no me dijo nada.

Don Apolinar: Yo no quiero clavos, a mi no me metás en cuento. Decíle que te diste cuenta por otra persona o decile que vos estabas escuchando la Cucú ese día. En Nicaragua todo mundo llama. No seas babosa, decile; si te escuché, solo te estaba dando tiempo para ver cuando es que me lo ibas a contar. Vés? Así te matás dos pajaros de un tiro; no me metés a clavo a mí y lo desenmascarás de un vez por todas.

Narra Nacho Pastrán (Moralimpia): Vieran la cara que puso Chente cuando la Camila le reclamó que por qué no le contó lo de Casimiro. A Chente no le quedaron ganas de nada y le dijo...

Chente: Está bien cucuruchita, tenés razón. Pero y los reales para los nacatamales? Andá jodido apurate antes que Don Apolinarcito se nos arrepienta.

Narra Nacho Pastrán (Moralimpia): Manos a la obra amigós. La Camila aceptó el préstamo que le hizo don Apolinar el pulpero nica. Y para que les cuento. Se vendieron los 150 nacatamales que hizo la Camila. A ¢400.00 colones los vendilla. Los puso, baratos. Yo me he comido nacatamales de a ¢750.00 colones aquí en San José. Don Apolinar vendió en menos de dos horas los nacatamales en solo el sábado por la tarde. Los nicas llegaban a comprar de dos en dos y hasta cinco se llevaban de un solo.

Cuando vendió todos los nacatamales no le quedó más remedio que darles la dirección de la Camila para que fueran a comprar. Y es que la tradición del nacatamal para desayunar un Domingo es algo que no se nos puede quitar a los nicaragüenses. Chente estaba felíz y le prometió a la Camila que le iba a ayudar el próximo fin de semana. Allí estaban contando los reales de la venta. La ganancia no era tanta pero estaba garantizada para los fines de semana.

Ahora vendían melcochas y nacatamales. Se estaba haciendo famosa la Camila, ya eran noticia en Pavas. Una vecina del barrio, otra nicaragüense, había probado los nacatamales de la Camila y dijo...

Amanda: Yo no sé que tanta propaganda le hacen a estos nacatamales jodidos. ¿ Qué tienen de gran cosa? No veo yo que sean avión. A mi me quedan mejor los nacatamales; más olorosos, la carnita más suave, con buena carne, con papa grande, que valga la pena. Esta mujer le está poniendo la papa por no dejar. La masa a mi me queda mejor.

Dicen que los Potosme se las dan de la mama de Tarzán. No se meten con nadie y hasta televisión compraron ya. ¡Ah Patas chorriadas! Ah, pero quien se le caga en ese negocio soy yo. Que va a querer la gente comprar los nacatamales de ella cuando prueben los míos.

Narra Nacho Pastrán (Moralimpia): Verídico amigós, esto si es muy cierto. La cochina envidia y el egoísmo es como un cáncer que carcome a las personas. La Amanda Peralta era mujer vocatera, busca pleitos. De puro gusto se propuso hacerle la vida imposible a la Camila. Con qué necesidad iba a provocar a la Camila si la pobre no le estaba haciendo nada?

Quien sabe de donde agarró pero la cosa es que al siguiente fin de semana allí estaba la Amanda con dos medio barriles hasta la joroba de nacatamales. Quién sabe de dónde agarraría los medio barriles porque aquí en Costa Rica eso no se vé. Es capaz que con tal de hacer la maldad los haya dado a hacer.

El primer clavo se dio cuando quiso venderle nacatamales a Don Apolinar. Este le dijo que no podía venderle sus nacatamales porque el ya tenía un compromiso con la Camila.

Amanda: (Hablando sola) Me dijo que nó el imbécil de Apolinar. Que corona tiene la ajambada esa para que le vendan sus nacatamales en la pulpería y a mi nó?

Voy a ir donde el chele de la pulpería que queda a la orilla de la calle a ofrecerle los verdaderos nacatamales nicaragüenses. Si quiere le dejo unos veinte para que los venda en la pulpería. Hay después que me los pague. Se los pongo a ¢300.00 para que el los venda a ¢400.00

Aunque el domingo pasado yo vi al hijo de el que andaba comprando nacatamales donde la Camila para comer ellos.

Narra Nacho Pastrán (Moralimpia): Se fue la Amanda a ofrecerle los nacatamales al Chele de la PUL, a como le dicen los ticos. Era de esperarse amigós, el chele le dijo que muchas gracias pero que el ya era cliente de la Camila Potosme. Le dijo que los nacatamales de la Camila eran muy ricos. Que talvéz un día probaba los de ella pero que por el momento estaba encantado con los nacatamales de la Camila. La Amanda salió hablando sola hasta por los codos...

Amanda: (Hablando sola) No joda ese chele cambray. Pero no vuelvo a comprar en esa pulpería. ¡Muerto de hambre baboso!. Acaso que uno solo compra en esa pulpería mugrosa?, ¡vaya al carajo ese chele cara de icaco!.

Voy a poner un rótulo con tiza como allá en Nicaragua que diga: “Se venden Nacatamales Sábado y Domingo” Doña Lucía puso uno que dice: “Hay helados de nancite y de mamón” y todos los chavalos llegan a comprar donde ella.

Esto es cosa de ponerse vivo. Si mis nacatamales son más grandes, más ricos y más baratos, no veo yo porque la gente tenga que seguirle comprando a La tal Camila. Perillas insípidas son las que vende. Eso es una estafa. ¡Ojaláa y alguien la denuncie!

Dónde jodido habré puesto aquella pizarra en la que estudiaban matemáticas los chavalos. Siempre lo mismo, si no necesitás algo allí está estorbando en las patas. Si lo necesitás no te aparece por ningún lado, ¡Que babosada!


Narra Nacho Pastrán (Moralimpia): Estaba encaprichada la Amanda, sea a como sea quería hacerle la vida imposible a La Camila, y de puro gusto amigós. De puro gusto porque ella no tenía necesidad de vender nacatamales. La Amanda se había venido a Nicaragua desde los años ochenta, ella era la mujer de un guardia de medio rango de la guardia de Somoza. O sea que tenía reales la condenada.

Vivía en Pavas en una casa que no era la gran cosa pero era una casa hermosa, bien amueblada, y no le faltaba nada. Tenía plata en el banco y hasta carro tenían. El hombre de La Amanda se había ido para la Yunai pero la dejó a ella en Costa Rica con los chavalos y con buena plata. Talvéz por eso La amanda vivía como amargada, no tenía hombre que le pusiera el freno ni con quien compartir sus penas y alegrías. Mientras tanto en la humilde casita de Chente y la Camila...

Camila: Chenté, no me vas a creer, fijate que Don Apolinar me dijo que por favor este fin de semana le deje 100 nacatamales porque lo que le dejo no le agunta ni la arrancada. Dice que ya estan viniendo personas desde otros barrios, hasta en carro para llevarse los nacatamales por montones.

Chente: Te lo creo Camilá, te lo creo. Yo estaba alli al sábado y llegó un carajo en una moto y se llevó 12 nacatamales de un solo. Vos si que tenés suerte Camilá, yo nunca me imaginé que se fueran a vender tanto. Y las melcochas? Vos crees que valga la pena seguir haciendo las melcochas?

Camila: !Claro Niñó! Uno no debe de dormirse en sus laureles. Las melcocha son venta de todos los días y de que se venden se venden. Ya Carlitos tiene hecha su clientela.

Narra Nacho Pastrán (Moralimpia): Por el otro lado la cosa no andaba muy bien que digamos. La amanda había hecho 150 nacatamales para empezar, y no hubo pulpero que se los quisiera comprar. En el barrio toda la nicaraguanada era fiel a los nacatamales de la Camila y aunque la Amanda les regalaba uno de pruba para que compararan el sabor, nada amigós, la gente seguía prefiriendo los nacatamales de La Camila.

Ese fin de semana La Amanda perdió prácticamente todo. Pasó comiendo nacatamales todos los días para aprovecharlos y regaló una barbaridad pero sin tener éxito.

Yo creeo que el respeto al derecho ajeno es la paz, a como lo dijo ese gran mejicano Benito Juarez. No hay que ser envidioso ni mal intencionado. Es mejor ponerse a trabajar honradamente tratando de hacer el bien a nuestros semejantes.

A la Camila y a Chente les fue requete bien. Hasta una camioneta vieja se compró Chente. Toda destartalada pero por lo menos les servia para ir a entregar nacatamales a una comidería del mercado. Hasta en migración lo vieron un lunes vendiendo nacatamales, ese día los vendió todos. Así que amigós, cada quién a trabajar con ganas que eso es lo único que nos queda. Ay no vemos amigós. Cela Espinoza Talavera


Síganos en Facebook

Comentarios

Si no eres miembro de Facebook, entonces comenta aquí
Escriba su comentario

 

Para mayor información escríbanos : Comentarios


Regreso a la página principal