El Terreno

Narra Nacho Pastrán (Moralimpia): Que tal amigós? Como les va con la comida de Costa Rica? Ya se acostumbraron? Los controlistas de aquí de la Radio Cucú hasta que se les salen las babas por un taco nica. Si vieran a Raúl Concha, parece ternero moto pegado a un taco nica, y Carlitos concha, si lo vieran. El otro día le traje una empanada de carne nicaragüense, tenía los cachetes que no podía ni hablar, casi se ahoga.

Pues el cuentecito de hoy se trata de cuando Chente y la Camila querían comprar terreno aquí en Costa Rica. Se acuerdan ustedes que Chente y la Camila se vinieron para Costa Rica y estaban viviendo en Pavas? Se acuerdan que la Camila hacía melcochas para vender y nacatamales? Bueno pues, el negocio fue tan bueno que hicieron sus bollitos y ya Chente se dedicaba solo a entregar nacatamales en diferentes negocios de San josé. Casimiro Maradiaga al fin se vino y se convirtió en la mano derecha de Chente... Oigamos el cuento

(Musica de transición)

Chente: Entonces Casimiró, ya estamos claros, vos agarrás el bus que va para San José. En San José te bajas y caminás a la parada de los bueses de Guadalupe...

Casimiro: Oíme, y no hay un bus que vaya de la parada del bus de Pavas a la parada de Guadalupe?

Chente: Y no querés que la Camila y yo te demos la comida ya masticada para que vos no tengas que hacer ese trabajo? Choooooocho con vos papitó, es el colmo. En un concurso de pereza lo perdés por haragán.

Casimiro: No, yo solo decía, es para ahorrar tiempo.

Chente: Mejor ahorrá palabras y trabajá más. No me interrumpás que hay mucho trabajo. Andate a Guadalupe y decile a Doña Chepa que ya investigamos bien. Que en el sector que ella vive hay muchas familias nicas dispuestas a comprar nacatamales. Que si ella siempre tiene el plan de vender los nacatambuches, nosotros le ponemos cien nacatamales en consignación para este fin de semana.

Casimiro: En consignación? que jodido es eso Chenté?

Chente: ¡ Hombre marimba ¡, qué babosada con vos, si casi me ha tocado criarte. En consignación quiere decir que no nos tiene que pagar lo nacatamales para poder llevárselos. Nosotros se los ponemos en su negocio y el lunes nos paga solo los que venda. Pero eso si, de fijo te aseguro que los va a vender todos.

Casimiro: Parecen varas pero así es Chenté. La esquina de onde la Pancha Rodríguez en Desamparados empezó con 25 nacatamales, y esto que los agarró con miedito. Ya ves, al siguiente fin de semana le llevamos 50 y se fueron todos. Ya ahora de cien no baja la mujer. Solo este fin de semana que pasó se le quedaron tres clientes sin nacatamales porque se le acabaron. Brava la nica porque no le dejaron los nácatas.

Narra Nacho Pastrán (Moralimpia): El negocio iba viento en popa, los Potosme se habían superado aquí en Costa Rica. Casimiro se vino de Nicaragua pero no le quedó más remedio que trabajar, aquí no podía estar de vago como allá en El Chagüital. Chente y la Camila le habían echo un cuartito en la casa para que se acomodara.

Durante la semana a Casimiro le montaron un caramanchelito en la avenida seis para que vendiera verduras. Ya el negocio había pasado de melcochas y nacatamales a verduras también. Ahora los Potosme no vivían mejor que antes porque la idea de ellos no era ni comprar muebles ni otras cosas que no necesitaran por el momento, sino ahorrar para comprarse un terrenito, si, un terrenito para hacer su ranchito humilde. Tarde o temprano el hermano de la Camila iba a regresar de la Yunai y tenían que devolverle la casa.

A Casimiro como que no le gustaba mucho la idea de que Chente en cierto modo fuera como su patrón, pues ellos eran los dueños del negocio y Casimiro lo que hacía era ganarse el pan de cada día y le daban para que le mandara plata a la Cirila su mujer que se había quedado en El Chagüital.

Casimiro: Vé Chenté, y qué jodido pensás vos hacer con tantos reales? Para que te estás matando tanto? Todos los días tenés que madrugar para ir al mercado de mayoreo a comprar verduras frescas para que yo las venda en el caramanchel ese. Yo veo que ustedes ni siquiera se dan el lujo de comer bien. Siempre comen solo las verduras marchitas que no se pudieron vender.

Hacen melcochas pero nunca veo que se coman una a gusto, solo si sobra alguna ya toda derretida se la comen. Y los nacatamales, a mi se me hace agua la boca el domingo por un nacatamal pero ustedes ni por joder me dan uno. Todos son para la venta. “En casa de herrero cuchillo de palo” Hacen nacatamales y desayunan frijoles con tortilla el domingo. ¡Habráse visto!

Chente: Mirá papito, todo es sacrificio en esta vida. Hay un dicho que dice; “El que quiera comer pescado tiene que mojarse el culo. Vos crees que solo es de soplar y hacer botellas?, no mi hijito. Cuando yo te pasé el mensaje por la Cucú, vos creíste que venías a andar bebiendo guaro y haraganeando como en El Chagüital, no mi rey, aquí es trabajando papito, trabajando.

Casimiro: Pero yo que gano?, los que están hacienda reales son ustedes, y yo qué?

Chente: Cómo que y yo qué? No seas tan descarado. Y quién jodido te da los reales para que se los mandés a tu mujer y a tus chavalos? Donde jodido comés? Donde dormís? Lépero que sos vos. Siempre has sido mi mejor amigo pero en ese plan no te conocía. Te voy a dar la oportunidad de que sigás con nosotros hasta que vos querás, como si nó, te podés regresar a Nicaragua cuando te de la gana.

Es cierto que se me va a recargar el trabajo pero sea a como sea yo lo hago. Aunque tenga que sacar a Carlitos de la escuela para que me ayude, pero nosotros vamos a pulsiarla a como dicen los ticos, para recoger para el terreno que queremos comprar.

Casimiro: Terreeeno?, de qué terreno hablás Chenté?

Chente: Pues si nos ves que solo comemos tomates de los que se van a podrir y ya no se pueden vender, es porque estamos amarrándonos las tripas para ahorrar. Nosotros queremos comprar un terrenito en el que podamos hacer nuestra casita. Ahí, cuando ya hayamos construido nuestra casita, aunque se de tablas, te vamos a dejar que traigas a la Cirila mientras vos podás hacer lo mismo, aunque no veo como. A vos se te pasea el alma por el cuerpo.

Vos sos así como quien dice, cuerpo sin alma. No pensás en el futuro de tu familia. Tus chavalos están creciendo y necesitan estudiar, aprender un oficio para que la vida no les cueste tanto como a nosotros.

Casimiro: Claro que pienso en mi familia, y cómo no voy a pensar. Si por mí fuera yo ya me los hubiera traído. Acaso vos crees que a mí me gusta estar solo, no, nó. Me hace falta la costillita de la Cirila. Suéeeeño con ese forro. Ya no hallo las horas que la pueda mandar a traer.

Chente: Pues por eso te digo. Entrémosle con ganas al trabajo, madruguemos, sudémonos todo el tiempo que sea posible. Vos sabés que nosotros somos comé y comamos. Primero nosotros y después te ayudamos para que traigas a tu familia, te parece?

Casimiro: Vé hombré, ahora si que ya me pusiste a pensar. Y en serio vos me darías onde estar con la Cirila y los chavalos en tu terreno mientras busco casa o a lo mejor yo tambien me pongo las pilas y me hago de mi pedacito de tierra.

Chente: Tierra tenés en el pescuezo, ¡Claro! y para qué somo brother. Por eso te digo que no me estés jodiendo la vida y más bien ponete a trabajar que hay mucho que hacer. Hoy no nos dormimos si no dejamos la camioneta bien lavadita para ir mañana al mayoreo, oíste?

Casimiro: No jodás loco, pa luego es tarde. Ahora si que ya me levantaste el ánimo. Ya me imagino yo a la mujer conmigo aquí en Costa Rica. Lo primero que haría sería llevarla a ojo de agua. No, lo primero que haría no te lo puedo decir...

Chente: Puuuuta, si es lo que digo, lo primero que se te viene a la mente es la vagancia. Y el trabajo qué? En vez de decir, con la Cirila ya vamos a ser cuatro metiéndole el hombro al trabajo.

Casimiro: Si pero también hay que divertirse, no crees vos? Solo trabajar y trabajar no debe ser bueno. Y si uno se muere; que se lleva? Ni al cine vas vos.

Chente: Y si uno no se muere? que consigue uno gastando y gastando sin llevar reales a la casa. No me estés arrechando. Si querés que las cosas salgan bien, hacé las cosas a como yo te digo o si nó andá jalando.

Casimiro: Calma piojo que la noche es larga. A ver, traete el valde con agua y el jabón. Yo voy a lavar sólo esta jodida camioneta. Después no quiero que digan que uno se harta de gratis. (Hablando solo) Cuando en mi vida he madrugado yo?

Chente: Eso, eso, así se habla. “El pan nuestro de cada día con el sudor de nuestra frente”. Como puede haber gente sin vergüenza?

Casimiro: Esa no es chifleta para mí? o sí? Aquí a Costa Rica vine a hacer lo que nunca en mi vida hice en el Chagüital. A veces me siento explotado, como esclavo. Pero sinvergüenza no soy.

Chente: No, no, no, estoy hablando de tanto sinvergüenza estafador que anda por allí, jodiendo a la gente pobre. Vos, según veo, ya te regenerastes. Parece como que ya entraste en razón.

Casimiro: Claro que si. después de esa sermoniada que me diste. Y para qué, te voy a ser franco. Más claro no canta un gallo. Tenés toda la razón. “El que quiere celeste que le cueste”, son babosadas. A partir de ahora voy a ser otro Casimiro. Yo también voy a tener mi terrenito para hacer mi casita, vas a ver que sí, ya vas a ver. (Hablando solo) Ya no quiero seguir durmiendo solo. ¡Mi Cirilita me hace falta.

Narra Nacho Pastrán (Moralimpia): Nunca antes en la vida le había llegado un consejo de esa manera a Casimiro. Si amigos, le llegó hasta lo más profundo. Desde esa día se volvió muy responsable. Madrugaba, a veces ni dormían para llegar de madrugada a escoger las mejores verduras para el tramo. Casimiro era otra persona totalmente. Hasta se bañaba, con eso les digo todo. La Camila ya no refunfuñaba para servirle la comida, ahora lo hacía con mucho gusto y hasta le servía bastantes frijoles a como a el le gustaba.

Todo iba viento en popa. Aquellos dos carajos se penquiaban, comían poco y trabajaban mucho. No gastaban ni en una gaseosa. La Camila les alistaba la comida en uno de esos chunches de plástico con tapa que existen ahora. El fresco nunca les faltaba, eso sí, lo llevaban en medio galón de esos de aceite. Bien lavadito. Allí les echaba la Camila su fresco en polvo con agua para economizar.

La Camila por su parte, trabajaba con las melcochas como nunca, ya tenía una clientela grande de solo entregar. Los Nacatamales llegaron hasta 600 por cada fin de semana.

Trabajo duro, si muy duro, pero bien valía la pena. La esperanza del ahorro para la compra de la casita. Al cabo de un año y medio, aquellos tres se pusieron a sacar cuentas y ya habían suficientes bollitos para dar la prima de un terrenito. La Camila dijo...

Camila: Chenté, yo creo que con trescientos mil pesos ya podemos darlos de prima para el terreno. ¿Que decís vos?

Casimiro: Bueno, yo creyo que...

Camila: Dije Chente, vos si que sos cola de vaca Casimiró.

Chente: No seas grosera Camilá, ve que ya el hombre ha demostrado que es otro. Camilá, aquí en el vecindario, vos no sabés quien vende un terrenito?

Casimiro: La Julia Lazo, la que riega ropa al crédito, esa dice que ya agarró su terreno. Que dio ¢200.000 de prima y que la mensualidad es de ¢25.000 Eso hace ya como tres años que tiene de estar pagando. Son cinco años y ya el terreno es totalmente de ella.

Chente: 25.000 por doce meses que tiene un año son 300.000 por cinco años son un millon y medio más los 200.000 de la prima son 1.700.000. Y de qué tamaño es el terreno?

Casimiro: Es bien graaaande. Fijate que le queda un enorme patio. Ellos vendieron la finquita que tenían allá en Nicaragua y con esa plata hicieron su casita de bloques. Si vieran que linda que les quedó.

Chente: Que decís vos Camilá? Y si la vamos a ver. A lo mejor si me gusta nos enjaranamos de una vez.

Camila: Es temprano, si vos querés me alisto y nos vamos ya. Vos nos vas a enseñar Casimiró?

Casimiro: Claro, y para qué tenemos camioneta?

Narra Nacho Pastrán (Moralimpia): La Camila se bañó más rápido que ligero. Se pintarrageó y se puso sus tacones rojos que eran los que más le gustaban. Llegaron a la casa de la Julia Lazo y fueron bien recibidos por aquella amistad. La Julia les contó como se hicieron de aquél terreno y les dijo que llegaran el próximo fin de semana. Que los dueños del terreno iban a llegar por los abonos de los terrenos y allí mismo podían escoger y comprar el de ellos.

El lugar era bonito, quedaba en alto, se miraba todo San José. Era un paisaje lindísimo, y de noche para qué les cuento. El clima era agradable, hacía frío y a Chente le encantaba el frío. Allí nomás se enamoraron del lugar y ni la pensaron dos veces. Llegaron bien puntualitos el fin de semana siguiente, claro, después de haber hecho todas sus entregas de nacatamales desde el sábado. La Julia les presentó al propietario, un hombre que llegó de saco y corbata, con un perfume de los caros y un carrazo último modelo.

Chente: Entonces amigó, así que usted es el dueño de estos terrenos?

Jóse: Así es mi querido amigo, mi estimable y respetable caballero. Yo soy Jóse Cordero a sus órdenes.

Chente: Pues viera don Jóoose, es que nosotros estamos asi como quien dice, interesados en comprar un terrenito para hacer una casita.

Jóse: No se preocupe mi hermano. Esa casita la puede empezar a construir desde ya si lo desea. Solo escoja el pedazo que le gusta, del tamaño que le guste y en la ubicación que mejor le parezca. Considérelo suyo. Nuestra empresa se especializa en brindar ayuda a los inmigrantes. Somos más que una empresa casi una organización religiosa. Nuestro afán es favorecer a la gente pobre y trabajadora para que se hagan de su casita. Es el sueño que han tenido o me equivoco?

Camila: Como que nos adivinó el pensamiento, vardad Chenté?

Chente: Exáctamente, nos adivinó. (A la Camila) Qué buen corazón tiene esta gente, verdad Camilá?

Jóse: Permitame mi estimado amigo paisita, le puedo decir paisita verdad?

Chente: Ideay, sí, así nos dicen a nosotros. Dígame como quiera.

Jóse: Pués a como le iba diciendo mi querido amigo. Este terreno ya es suyo. Por la plata no se preocupe, eso es lo de menos, eso es lo que menos nos preocupa. Lo que queremos es su tranquilidad y la de su familia. ¿Se imagina usted su casita en este terreno, con sus ventanitas de vidrio, un jardincito aquí enfrente y en el patio, un enoooorme patio con muchas matas de banano como a ustedes les gusta, con su palo de guayabas y mangos a como a allá? Se imagina? Cierre los ojos e imagínese a sus hijos jugando y saltando en el patio, subiéndose en los palos y a su mujer descansando en una hamaca. Imposible? ¡No que vá! Es un hecho, es una realidad.

Chente: Y por qué usted dice que no nos preocupemos por los reales?

Jóse: Porque me imagino que desde el momento que ustedes vinieron a buscar el terrenito es porque esta estimable dama, una de nuestros mejores clientes les contó cuales son nuestra facilidades de pago. Si vinieron, eso significa que ustedes ya tiene la prima verdad?

Casimiro: 300.000 tienen ya recogidos mis brothers.

Chente: Pero podemos dar menos verdad? La Julia dijo que la prima son 200.000

Jóse: Podrían, podrían, pero si tienen 300.000 es muchísimo mejor para ustedes. Déjeme explicarles. si ustedes aplican una prima de 300.000, automáticamente se ganan un descuento de tres meses al final. Es decir que en lugar de pagar 60 meses de mensualidades pagarían 57 meses únicamente. Es una oferta que solo es válida por este mes.

Camila: (A chente) Demos los 300.000

Casimiro: (En voz baja) Ojo chente, esto me huele raro. Chiva con este maje.

Chente: (A la Camila) No creo que sea buena idea, mejor demos 200.000, yo se lo que te digo.

Jóse: Eso es lo lindo de los matrimonios como ustedes. Siempre se ponen de acuerdo en lo económico. Yo no quiero contradecirlos pero para que vean qué sí queremos ayudar a la gente pobre y trabajadora como ustedes les hago esta oferta, única, válida solo por hoy, o sea, les rebajo los último cinco meses del final de la cuenta; qué les parece? lo toman o lo dejan? Hágale números, 25.000 por 5 son 125.000. Una preguntita; ¿usted cree que podemos ir a su casa o al banco a retirar de una vez el dinero para que empiecen desde ya a construir si lo desean?

Camila: Esteeeee, y si pasa el martes por la casa?

Jóse: La plata la tienen en el banco o en la casa?

Camila: En el banco

Jóse: Mi última oferta, ustedes van al banco mañana mismo por la mañana, yo paso por su casa por la tarde y por pagar rápido les regalo las últimas 6 mensualidades. que tal? Vámos hoombre, vale la pena.

Narra Nacho Pastrán (Moralimpia): Qué tal nada amigós, por suerte la Camila, Chente y Casimiro investigaron con Don Apolinar el de la pulpería. Este les contó de cómo es que estafan estos ladrones sinvergüenzas. El sabía lo que le había pasado a unos amigos nicas de Alajuelita. Les había robado del mismo modo. La Julia Lazo, lástima, la pobre a los tres meses de este asunto fue desalojada pacíficamente ya que los verdaderos dueños del terreno aparecieron reclamando su derecho. El tal Jóse, ese se hizo Alka Seltzer.

650.000 colones perdió la pobre Julia Lazo, tuvo que salir y quedó peor que antes. Este tipo de sinvergüenzas abundan amigos. Nuca confíen en quien les ponga las cosas tan fáciles porque siempre hay una estafa detrás. Chente y la Camila ahora estaban más agradecidos con Apolinar.

Casimiro, al venirse a Costa Rica cambió mucho. Ya no bebía, ya no fumaba, trabajaba y ahorraba para traerse a la Cirila su mujer y a sus chavalos. Querían seguir siendo vecinos como allá en el Chagüital. Pero sin dejarse estafar.

Ya saben, nunca compren ni terrenos ni casas sin antes asesorarse con alguien de confianza, de mucha confianza que les ayude para que no los estafen.

Nos vemos amigós.

Pedro Espinoza Talavera

Comentarios

Si te gustó, escribe a: info@nicaragua-actual.com

Siempre que opines o comentes no olvides mencionar el nombre del cuento que leíste


Síganos en Facebook

Si no eres miembro de Facebook, entonces comenta aquí
Escriba su comentario

Regreso a la página principal

Para mayor información escríbanos : Comentarios